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LECCIONES DE AJEDREZ PARA LOS DIRECTIVOS DE EMPRESA

Fecha: 
30 Marzo 18:45h
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Pensar con antelación, prever movimientos de la competencia, desarrollar la capacidad crítica, gestionar equipos… Los expertos ven muchas similitudes entre el ajedrez y la estrategia de los directivos.

La revista de la Universidad de Harvard (Harvard Business Review) entrevistó hace años al campeón mundial de ajedrez Gary Kasparov, para preguntarle si había parecidos entre el ajedrez y las estrategias de los directivos. “No creo que el ajedrez sea muy diferente de lo que supone ser un alto directivo”, dijo Kasparov.

Una de las razones que ofrecía Kasparov era que, al igual que un ejecutivo se pone en la piel de su oponente para adelantarse a su estrategia, “yo me pongo en la piel de mi oponente para atraerlo a mi terreno y vencerlo”.

La comparación entre el ajedrez y el mundo de los empresarios está cada vez más presente en las escuelas de negocio. Marcus Buckingham, un escritor de libros de gestión, afirmó en otro artículo para la Harvard Business Review que el éxito de muchos ejecutivos y el fracaso de otros en la gestión de equipos, se podía comparar a dos juegos: las damas y el ajedrez.

“Los gestores normales juegan damas y los buenos gestores juegan al ajedrez. ¿La diferencia? en el juego de damas, todas las piezas son iguales y se mueven de la misma manera: son intercambiables… En el ajedrez, cada pieza se mueve de una forma diferente, y no puedes jugar si no sabes cómo mover cada pieza. Es más: no ganas si no meditas con cuidado cómo mover cada pieza”, decía el autor.

Buckingham se refería a que hay una cualidad que distingue claramente a los buenos gestores del resto: descubren lo que hay de especial en cada persona de su equipo y la valoran.

Las escuelas de negocios como la Harvard Business School se sienten cada vez más atraídas por las habilidades del ajedrez y su aplicación al mundo de la gestión, las cuales se pueden resumir en estas lecciones:

  1. Entender a tus contrincantes. Los empresarios y los ejecutivos tienen que abrirse paso en un mercado lleno de competidores. Para triunfar, como decía Kasparov, tienes que tratar de adivinar cómo piensa su contrincante, metiéndote dentro de su piel. Es una de las estrategias básicas del ajedrez.
  1. Aprendes que las personas son diferentes. Un alfil se mueve de forma diferente a un caballo. Los gestores tienen que saber para qué vale cada persona de su equipo y adjudicarles tareas y desafíos para que desarrollen esas habilidades. Deben conocerlos a fondo y estimularlos.
  1. Crear trabajo en equipo. Un peón a solas no hace nada. Pero un peón combinado con una torre y con un alfil puede acorralar y derrotar al contrincante. En el mundo de la empresa, hay diferentes niveles y capacidades en las personas, pero los gestores deben hacer entender a todas las personas  que son importantes para obtener el objetivo final.
  1. Tener objetivo claro. Lo que más estimula a un equipo de personas es saber que sus directivos tienen claros los objetivos y los tiempos. Y los directivos deben desplegar una estrategia inteligente para lograr esa meta en equipo. Es lo que hace triunfar a los buenos jugadores de ajedrez.
  1. Pensar siempre por adelantado. Nada de improvisaciones. Las mejores estrategias empresariales, como en el ajedrez, están compuestas por varios movimientos pensados de antemano que apuntan siempre a la misma meta: ganar.
  1. Aceptar el sacrificio y las pérdidas. En cada partida de ajedrez, se pierden muchas piezas importantes como alfiles, torres y caballos, pero para ganar hay que ser paciente, no dejarse amilanar y mantener la calma. Es el mismo coraje que despliegan los gestores que resisten los fracasos temporales, y que aprenden esas lecciones.
  1. Desarrollar capacidad analítica. Todas estas cosas puestas en conjunto, desarrollan la capacidad analítica de los ajedrecistas pero también de los gestores, de los directivos y de los empresarios. Saber en qué posición se está en cada momento, reaccionar ante los imprevistos, modificar la estrategia, admitir los fallos uno mismo, concentrarse en resolver problemas futuros, ayuda a evolucionar como persona, y potenciar las habilidades cognitivas.

Cada vez más escuelas de negocios solicitan a los grandes jugadores de ajedrez que impartan charlas de formación. Un artículo de la Wharton Business School afirmaba que el objetivo del ajedrez aplicado a la formación de líderes es desarrollar el pensamiento crítico de los alumnos (critical thinking), familiarizarles con el razonamiento y la lógica, “y darles herramientas analizar situaciones y resolver problemas”.